PIZZA BIANCA CON TRUFA NEGRA


Hoy os traigo una receta muy especial, una deliciosa pizza bianca de quesos con un ingrediente muy especial, la trufa negra de Graus (melanosporum).

La temporada de la trufa negra (melanosporum) va de diciembre a marzo, por lo que ahora estamos en plena temporada. Es cierto que es un ingrediente caro, pero no os asustéis por los precios que se comentan a veces, podemos conseguir una trufa mediana por un precio razonable y lo mejor de todo es que cunden mucho ya que como tienen un sabor y un aroma tan intensos no es necesario poner mucha cantidad.


En el BLOG podéis encontrar varias recetas que he preparado con Trufa negra, como un sencillo plato de PASTA CON TRUFA o recetas mas elaboradas como el PATE DE POLLO TRUFADO. La trufa se utiliza mucho con las carnes y setas, es una combinación que nunca falla, otra opción que le gusta a todo el mundo es con huevos fritos, están deliciosos con trufa rallada por encima.


INGREDIENTES MASA
150 gr de harina integral
100 gr de harina blanca
150 ml de agua tibia
1 pizca de sal
1 chorrito de aceite de oliva
2 sobres de gasificante
1 cucharadita de levadura química (royal)
INGREDIENTES RELLENO
1 Bola de mozarella fresca
Queso de untar (tipo philadelphia)
Queso parmesano
Aceite de oliva
Trufa negra de Graus (melanosporum)


PREPARACION

Empezaremos preparando la base de la pizza, para ello pondremos en un bol las harinas, el gasificante, la sal y una pizca de sal y lo mezclaremos bien. Añadimos un chorrito de aceite de oliva y hacemos un hueco en el centro de los ingredientes. Vertemos el agua en este agujero y vamos mezclando con los ingredientes secos. Cuando estén los ingredientes mezclados, pasamos a una superficie lisa enharinada y amasamos bien. Hay que darle tensión a la masa y que quede elástica.
Una vez amasada la dejamos reposar en un bol, tapada con un trapo húmedo, a temperatura ambiente (mejor si el ambiente es cálido).

Tenemos que dejar que aumente su tamaño, al menos 30 minutos, aunque es mejor si lo podemos dejar durante 2 ó 3 horas. Una vez haya reposado la masa, la tendremos que estirar. Al principio puede costar un poco porque es una masa que se retrae, es decir, cada vez que la estiremos volverá al estado anterior, pero a base de darle con el rodillo conseguiremos una base lisa y fina.

Para esta receta es mejor que la base sea bastante fina, que no quede gruesa.

Ponemos a precalentar el horno a 200º y ponemos a calentar la bandeja en la que vayamos a hornear la pizza.

Echamos un chorrito de aceite de oliva sobre la base. Ahora con la ayuda de un cuchillo de punta redonda, untamos sobre la base el queso crema, dejando un par de centímetros libres en los bordes. Añadimos también la mozarella, desmenuzando con los dedos la bola de queso y por último añadimos unas lascas de queso parmesano.

Ponemos la pizza sobre la bandeja de hornear que tenemos en el horno calentando (de esta manera conseguiremos una base crujiente) y horneamos durante 10-15 minutos a 200º, vigilando que no se gratine demasiado el queso (si vemos que se tuesta podemos bajar la bandeja del horno para que se cocine por abajo).

Una vez este la pizza cocinada, la sacamos del horno y echamos por encima un chorrito de aceite de oliva. Por último cortamos unas láminas de trufa negra de Graus sobre la pizza.


Os recuerdo que me podéis encontrar en FACEBOOK, INSTAGRAM Y PINTEREST donde estaréis al día de todas mis novedades y recetas, también os podéis hacer seguidores del BLOG, os espero!!





Comparte en Google Plus
    Comentarios en Blogger
    Comentarios en Facebook

4 comentarios :

  1. Que poco se conoce en España la pizza blanca y lo buena que está!! con trufa no la he probado, pero no lo dudo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es verdad Carmen, aquí parece que si no pones el tomate esta incompleta, pero en realidad esta muy buena!

      Eliminar
  2. No he probado nunca esta pizza y has despertado mi curiosidad. Este mismo finde la preparo!

    Un beso

    ResponderEliminar